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Política de conflicto.
La
política es, al igual que la religión, ideología social y tiene una
amplia gama de interpretaciones pero la meta final casi siempre es
percibir el mayor numero posible de personas o influencia para adquirir
el poder. Muchas veces lo que
tienen de social es el deseo de controlar a la sociedad y sus liderazgos
por eso una interpretación de la política es verla como ideología de
control social. Entre la política y la religión solo hay la presencia de
lo sobrenatural aunque a veces la religión incursiona en política y la
política en la religión.
Los intelectualistas, sobre todo los mas puros así como los
equilibrantes tienen ideologías que van por encima de los ámbitos
intelecto-espiritual y por eso tanto los extremistas como los
equilibrantes van mucho mas allá de la religión o la política, por
ejemplo abarcan la ciencia, la tecnología, la metodología en la
organización de las ideas, etc. Sin embargo la política y la búsqueda
del poder están ligados y sobre todo en sociedades de poca transparencia
y con un fuerte intelectualismo, ideas que se usan para crear facciones
y fortalezas o castillos ideológicos.
Los equilibrantes de mas alto nivel no son políticos, de
hecho los aparatos políticos de una sociedad intelectualista son
adversas al pensamiento equilibrante, sobre todo por la política de
confrontación que es usual en sistemas desequilibrados y que consiste
básicamente en atacar, desprestigiar, ofender, vilipendiar, acusar,
maltratar, mentir y buscar destruir a otros sectores políticos que por
cierto son sectores enteros de la sociedad. La idea de ellos es
legitimar y darle marco al conflicto ideológico en la sociedad en una
orgía de sangre y conflictos ideológicos mientras muestran una
insaciable sed de poder y eso lo llaman democracia, aunque democracia es
un concepto muy amplio y que abarca muchos tonos en el prisma de ideas.
La democracia intelectualista es muy sencilla, se trata
básicamente de crear lideres, lideres que a su vez son simple y
sencillamente marionetas para que el sistema intelectualista pueda
controlar esos lideres, que no son mas que actores y desde allí a toda
la sociedad. A la sociedad se le da permiso para escoger al hijo o hija
del sistema que invierta mas en publicidad o que les agrade mas. Es como
decir que un rey tiene dos hijos, la democracia intelectualista permite
que se pueda escoger entre dos príncipes y en el proceso dan la ilusión
de que hay libertad.
La participación de las personas es considerada peligrosa
porque las personas normales dentro del sistema intelectualista son
considerados poco mas que animales salvajes que necesitan de la
omnipotencia y según ellos la luz del intelecto que poseen los
intelectualistas y de allí viene el razonamiento de que el pueblo, el
vulgo, es un monstruo y ellos los que lo salvan de su propia barbarie,
los equilibrantes piensan que los intelectualistas (extremistas
intelectuales) son los monstruos y que el ser humano normal es la
esencia, vean la diferencia.
A los equilibrantes les diría que siempre, en todo momento
sospechen de todo político ya que detrás de la política hay una sed de
poder y sobre todas las cosas tener mucha precaución y ser bastante
critico y utilizar mucho el criterio propio al estar en presencia de un
político dentro del sistema intelectualista. Los políticos del sistema
intelectualista son agentes del sistema intelectualista y son peligrosos
para los equilibrantes, sea del color político que sean, no confíen en
colores ni posiciones dentro del sistema intelectualista, todo eso esta
infectado de intelectualistas en cualquiera de sus niveles.
Ni que se pongan
color azul, rojo, verde, blanco, el que sea, ni que se llamen de
izquierda, de centro, de derecha, para mi todos son lo mismo, son
intelectualistas, aunque mil mascaras se quieran poner, aunque cambien
de forma, el diablo no se puede esconder y esta metido en todas las
organizaciones políticas del mundo de oscuridad en todos sus niveles. En
otras palabras, hay extremistas del ámbito intelectual en todas partes,
usted quizás tenga el placer de escoger su verdugo y atacar al que menos
le guste para ignorar o proteger a su extremista de preferencia, así
funciona el sistema intelectualista.
El respeto es uno de los deberes básicos que sustentan a toda
sociedad y se basa simplemente en darle un espacio a cada miembro en
todos los ámbitos. Una sociedad sin respeto simplemente deja de ser
sociedad para volverse una barbarie o una anarquía. Lamentablemente los
partidos políticos del sistema intelectualista buscan, y eso hay que
decirlo, institucionalizar la falta de respeto, casi siempre hacia otro
sector de la población. Mientras esos partidos políticos tratan de
convencer a la gente de que voten por ellos, en una democracia, si la
hay, a su vez ponen a relieve y demuestran de manera clara que no desean
respetar a los que no piensan como ellos y mas si son rivales
ideológicos. Es allí cuando yo los veo y me pregunto como es que quieren
convencer a los demás de que serán buenos lideres si ni siquiera tienen
las mas elementales nociones de respeto y muy probablemente si llegasen
a gobernar el sector que irrespetaron los odiaran. Es la política del
odio, la política del conflicto. Para mi son salvajes, pretendiendo ser
dirigentes de lo civil siendo incivilizados.
La filosofía, el orden de las ideas, para los equilibrantes
es muy amplia, es enorme, mucho mas grande que para los intelectualistas
que se atrapan a ellos mismos en sus ideas cuando son de nivel inferior.
Eso se debe a que los equilibrantes aparte de tener intelecto puro,
intelecto espiritual e intelecto material tienen, además, intelecto
equilibrante y por ende el poder para transformar la realidad ideológica
así como para adaptarse a los cambios. Ver peleándose a unos salvajes en
un rincón de la filosofía mostrando lo muy incivilizados que pueden
llegar a ser atacándose entre ellos habiendo un universo de
posibilidades ideológicas y tanto espacio hace que se vean sencillamente
repugnantes, sobre todo porque sobra espacio en el mundo de las ideas
para que hagan política sin tener que demostrar la locura a que les
lleva su sed de poder, de hecho se puede hacer política sin tener que
recurrir a la confrontación, pero claro ellos no lo entienden así y es
lo común en un sistema intelectualista.
El comportamiento civil, la relación del ciudadano con todas
las partes de una sociedad pasa por la adaptación del individuo a los
distintos sectores sociales que abarcan distintos ámbitos y por ende lo
civil se fundamente en el equilibrio social, mientras que lo militar en
la defensa social y la barbarie en la destrucción social. Los políticos,
sobre todo los del ámbito intelectualista no son una fuerza civil,
porque no fomentan la igualdad o el equilibrio social, sino que al
contrario dividen y ponen a pelear sectores enteros de la sociedad y es
por eso que las fuerzas civiles y civilizadas deben ser muy cuidadosos a
la hora de participar en la política y deben ser atentos a cualquier
signo de sed de poder.
Si la fuerza civil
no pone bajo control a la fuerza política entonces las fuerzas políticas
se salen del control y se vuelven organizaciones extremistas en búsqueda
del poder y de allí a organizaciones anti sociales, anti civiles y de
allí pasan a organizaciones criminales. La política si puede extremarse,
y para evitar eso están las fuerzas civiles, o lo que es lo mismo, de
equilibrio social. Las fuerzas civiles autenticas son por ende
apolíticas, porque son el mecanismo que mantiene frío al sistema
político y así evitar o al menos ayudar a que el sistema político no se
vuelva extremista o simplemente injusto. Las unidades mas simples y
tempranas de esa fuerza civil, sobre todo en un mundo de extremos son
las organizaciones de derechos humanos, nótese que una buena
organización de derechos humanos no deja de actuar y protestar ante el
abuso de cualquiera que fuese la organización política o religiosa que
atropelle al ser humano, por eso son las organizaciones básicas de
representación civil.
El sector civil en una sociedad no esta representado por el
sector político, porque el sector político es parte del ámbito
intelectual de la sociedad, el sector civil como tal esta es
representado en su forma mas básica es por las organizaciones de
derechos humanos que estimulan la igualdad del ser humano y por ende el
grado de civilización. El sector intelectual y sobre todo si es
intelectualista no estimula la igualdad, sino que divide a la sociedad
por líneas ideológicas y luego que los divide los pone a pelear entre
ellos, cosa que autentico defensor de los derechos humanos no apoyaría.
Las organizaciones de derechos humanos básicas no tienen la exigencia
del respeto social porque son muy primitivas, pero eventualmente llegan
a ser representantes de el sector civil y garantes de la conducta
civilizada y respetuosa entre los ciudadanos y así pasan a ser
propulsores del respeto ciudadano.
Las organizaciones políticas y religiosas en un sistema
intelectualista no son representantes de lo civil porque en una religión
por ejemplo aquellas personas que no profesen a esa religión se les
excluye o se les condena, por ejemplo si usted no es de una religión
determinada como mínimo se hace creer que por no serlo usted merece que
su alma vaya para el infierno, que allí sufra de insufribles torturas,
dolor y sufrimiento y así evidentemente estimulan el desprecio hacia los
que no creen en sus ideas, en la política es similar, aquellos que no
crean en una línea política o sea de otro bando son considerados como
mínimo una fuerza maligna que siempre esta equivocada y allí la política
es vehiculo de la exclusión y el desprecio, tal como la religión solo
que en la religión esa exclusión sucede a veces con el alma del que
muere, que para mis efectos es peor aun.
Mientras las organizaciones políticas se extreman para hacer
ver al vecino como un mentiroso malvado y en el mejor de los casos un
idiota manipulado y mientras las religiones se extreman para que los que
creen en ellas vayan al paraíso y los que no sean obedientes o no crean
sufran dolores insufribles lo único que mantiene a la civilización unida
como tal son las fuerzas equilibrantes porque la política y la religión
no quieren unir a la sociedad, la quieren es dividir, solo las fuerzas
equilibrantes hacen la sociedad y entre las primeras formas puras de esa
verdadera fuerza civil están las organizaciones de derechos humanos que
velan por la justicia y equilibrio humano, no la supremacía política o
religiosa y en ningún caso por la exclusión, ni en vida, ni después de
la vida. Los verdaderos defensores de la humanidad a veces comienzan en
los derechos humanos y muchas veces les toca enfrentar a la política y
la religión así como el racismo para ayudar a mantener a una sociedad en
un estado civilizado.
Por eso hago un llamado a los equilibrantes nuevos, ya que
los equilibrantes formados ya lo saben, a que eviten los sistemas
políticos y religiosos y se den cuenta del peligro que representan
cuando se hacen extremos esos sectores. No traten de enfrentarse ustedes
solos contra semejante fuerza intelectualista y si algo quieren hacer
ayuden o formen parte de organizaciones de derechos humanos, que son la
unidad organizativa viable en un mundo de oscuridad del alma y sobre
todo constaten que esas organizaciones de derechos humanos tengan
conciencia de que el intelectualismo, la política y la religión pueden
ser instrumentos formidables para la destrucción humana, permita que lo
demuestren con hechos.
Busquen que las organizaciones de derechos humanos sean:
1) Apolíticas. Porque la política extrema puede presentarse en cualquier
color político y motivar a la discriminación política. Ningún partido
político puede estar exento de la mirada critica o disfrutar del apoyo
automático de un verdadero defensor de los derechos humanos.
2) Un verdadero defensor de los derechos humanos promulga el respeto
como base del comportamiento civil y motiva al desarrollo del criterio
propio en las personas porque la manipulación intelectual es en si misma
un abuso, un atropello al ser humano.
3) Ideología equilibrante. Que pongan al ser humano por encima de las
ideas y sobre todo las ideas extremistas.
4) No religiosas. Que no se basen en lanzar al infierno a quien no
comulgue con sus ideas y que comprendan que el extremismo religioso es
uno de los enemigos mas formidables de la humanidad.
5) Que tengan conocimiento de las distintas formas de extremismo y sobre
todo que entiendan que es el extremismo del ámbito intelectual. |