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Los equilibrantes invisibles.
Los equilibrantes deben tener la facultad de poder moverse en ámbitos
filosóficos de manera invisible, cosa que difiere de los extremistas que
buscan como sea llamar la atención sobre las ideas que promulgan. Un
equilibrante debe tener la capacidad para comportarse como una persona
neutral filosóficamente de la misma forma que los extremistas tienen la
capacidad de la actuación y la hipocresía. Cabe recordar que el
equilibrio es una condición relativa a cada quien y por ende no existe
un equilibrante absoluto porque lo relativo no es absoluto y por eso los
equilibrantes deben tener a la humildad ideológica como una de sus
virtudes por los equilibrantes son seres humanos normales, no como
aquellos que creen tener un intelecto sobrehumano.
Un equilibrante es solo un humano que busca su equilibrio interno, por
lo tanto no es natural en estos el presumir de tener gran intelecto,
porque eso lo distancia de el común de los humanos que son normales. Los
equilibrantes deben poder mezclarse entre los normales porque son la
esencia de lo normal, son el ser que busca su humanidad, no su
supremacía extrema. Si bien un extremista vive tratando de demostrar sus
ideas donde sea, un equilibrante puede escuchar y comportarse como el
común de la persona neutral ideológicamente de tal forma que no seria
detectado por los extremistas, a esa condición yo la llamaría la
invisibilidad porque se esta en presencia de un potencial organizador de
ideas, de un filosofo equilibrante que puede pasar desapercibido y
actuar como alguien que no aparenta ser un ideólogo. Esa capacidad de
camuflaje es necesaria para sobrevivir entre extremistas e incluso poder
existir entre ellos dándole cualidades de infiltrados.
Mientras los extremistas son posesivos los
equilibrantes tienen la cualidad de la mutación, de la adaptación y de
la infiltración, pueden por ejemplo saberse toda una doctrina ideológica
extremista y al mismo tiempo ser equilibrante porque ser equilibrante no
es una doctrina, es un estado del alma en el espacio relativo y por ende
hasta el mas extremista puede convertirse en un equilibrante sin dejar
de conocer sus ideas. Los filósofos equilibrantes deben ser filósofos
que tengan la cualidad de pasar desapercibidos como filósofos y esa
cualidad deben practicarla hasta que en un momento dado el equilibrante
pueda pasar por ser una persona neutra filosóficamente cuando en
realidad puede ser que este en pleno proceso de organización de ideas.
Los filósofos equilibrantes deben poder hacer el buen uso al arte de
escuchar y no bloquearse a escuchar a los demás, ni censurar opiniones
decentes porque el debate es un medio de equilibrio y la intolerancia es
un medio del extremismo.
Los maestros equilibrantes tienen la habilidad para que
ni siquiera se note que es un intelectual, porque de hecho los
equilibrantes no son intelectuales comunes, son equilibrantes y por ende
mas allá del intelecto tienen todos los aspectos de su alma, por lo
tanto puede adaptarse a cualquiera de los aspectos del alma mientras que
un intelectual extremista se aferra al intelecto. Un equilibrante hábil
puede incluso ocultar su condición de equilibrante mientras hace
ideologías, manejando las ideas sin transmitir su naturaleza
equilibrante porque el equilibrio es un estado de neutralidad. Todas
estas cualidades permiten que el equilibrante se infiltre y observe a
los extremistas aparentando ser personas neutrales ideológicamente
cuando en verdad quizás sean hasta mas intelectuales que los extremistas
pero ante todo son seres humanos íntegros y por ello son compatibles con
las masas no intelectuales, en donde pasan desapercibidos. Un
intelectual equilibrante no intenta imponer sus ideas, porque el
equilibrio del alma es como el respeto, ni se vende ni se pide, es una
condición relativa y diferente para cada individuo.
Al contrario de los extremistas, es difícil detectar a
un grupo de equilibrantes si estos saben hacerse invisibles, cualidad
que es importante para la supervivencia del equilibrante. Estos pueden
formar sociedades secretas con intereses comunes para compartir con
otros en el ámbito del espacio 7, el ámbito del alma equilibrante. Otra
cosa que cabe destacar es que los equilibrantes no tienen nada a que
venerar en lo que equilibrio se refiere, porque nada representa al
equilibrio, ya que es una condición del universo relativo y cuando un
equilibrante llega al estado equilibrio se hace inexistente para los
extremistas porque simplemente no lo ven, no entienden de una ideología
relativa universal porque basan sus propias ideas en la veneración de
ideas absolutas. Los extremistas se caracterizan por poner limitantes
extremos, los equilibrantes por la versatilidad de su movimiento, es
fascinante a veces ver como el uno esta hecho para contrarrestar al otro
en la búsqueda del equilibrio del universo.
Por eso, si ve por allí a un señor humilde, a un
obrero, a una ama de casa, a un ejecutivo, a un policía y le da la
tentación de pensar que son vegetales ideológicamente hablando, no se
equivoque en subestimar la condición humana, que en el humilde puede
haber gran intelecto dentro de gente que no lo aparenta porque de
intelecto solo no se hace el alma. Quizás ese persona sea un agente de
alguna organización equilibrante con un enorme poder y capacidad
ideológica pero que son ante todo humanos humildes defensores de la
condición de el ser humano común para protegerlos de aquellos que se
creen poseedores de la suprema virtud que causa exclusión. Quizás esa
persona sea un equilibrante, quizás un genio del intelecto, que
demuestra su maestría y evolución ideológica acercándose a su condición
de ser humano del común, porque en el común nace todo y en el común
termina todo.
Un intelectual equilibrante sabe que antes que
intelectual y ante todo es un ser humano integral que no lucha para la
supremacía del intelecto, sino para la evolución de su alma equilibrante
y por ende no le puede molestar no ser considerado un intelectual y no
le faltara humildad para mezclarse entre el común de las personas. Así
como hay agentes de sistemas ideológicos extremistas, también pueden
haberlo de sistemas equilibrantes, y me hace gracia pensar en ello y la
cara que pondrían los extremistas al encontrar su justo contrario en
condiciones totalmente insólitas, como fantasmas que se mueven entre las
paredes, filósofos que tal vez ni sus amigos o familia saben que son
intelectuales, maestros de la clandestinidad y la humildad ideológica
que se desaparecen entre las masas sin dejar rastros, así son los
protectores de la humanidad integral, humanos equilibrantes primero,
intelectuales después o quizás simplemente la evolución al triple
intelecto, al intelecto del alma evolucionada.
Como silenciosos fantasmas en la noche extrema,
atravesando paredes, observando, existiendo ocultos sin necesidad de
glorias o meritos, en el camino de buscar un logro del alma equilibrante
que no necesita de reconocimiento alguno, almas que buscan su evolución
y equilibrio mas allá del sistema ideológico que los envuelve, esos son
los equilibrantes. Mire a su alrededor, a la gente, los pobres, los
ricos, los serviciales, los encerrados, donde quiera que mire, donde
quiera que este, quizás haya un equilibrante observándolo, quizás haya
uno apoyándolo, allí invisible como intelectual, desapercibido, pero con
un espíritu evolucionando, un sentido a la vida que solo a el le
pertenece y en todo esa búsqueda de los equilibrantes quizás se de
cuenta que usted es uno de ellos...
Solo usted puede tomar el camino equilibrante, porque su equilibrio es
distinto al de todos los demás, viva la condición de ser triple
equilibrante y sorpréndase de lo infinito del alma cuando se de cuenta
de que hasta el extremo tiene su final. |